En cuestión de dos años, una de las tradiciones más emblemáticas de
México ha tenido un incremento nominal de casi 17% en derrama económica,
mientras amplía su proyección internacional a través del turismo, el
cine y los grandes espectáculos
Durante generaciones, los muertos mexicanos
han cruzado simbólicamente el umbral interdimensional y el de los
hogares para reunirse con sus familiares en los primeros días de
noviembre. En tiempos más recientes, nuestros muertos, o al
menos nuestros rituales para guardarles memoria, también comenzaron a
cruzar las fronteras del país. Primero, de la mano de las comunidades
migrantes; después, desde los museos, las pantallas cinematográficas y
los grandes espectáculos internacionales.
Hoy, las calaveras, las catrinas y las flores de cempasúchil
forman parte de una iconografía reconocible en distintas regiones del
mundo, mientras que en México la conmemoración moviliza un mercado
estimado en 53,000 millones de pesos, de acuerdo con la
Concanaco-Servytur al 18 de octubre de 2026. Pero ¿cuánto de la
tradición mexicana ha viajado realmente con sus símbolos?
La transformación de este punto clave de la proyección de la
cultura mexicana cada año tiene antecedentes previos a todo lo que ha
podido proyectar el cine contemporáneo sobre la cultura alrededor del
Día de Muertos.
En Los Ángeles, Estados Unidos, por ejemplo, el festival de Día
de Muertos del cementerio Hollywood Forever —el más famoso de la
ciudad— comenzó en el año 2000, mucho antes de que Hollywood convirtiera
la fecha en argumento cinematográfico, y para este año espera una
asistencia de 35,000 visitantes.
Otro momento
decisivo llegó en 2003, cuando la UNESCO proclamó las fiestas indígenas
dedicadas a los muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e
Inmaterial de la Humanidad. Asimismo, en 2008, la misma manifestación
fue incorporada a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural
Inmaterial.
No obstante, es necesario precisar que dichos nombramientos
distinguieron las prácticas rituales de las comunidades indígenas, cuya
relación con la muerte, el ciclo agrícola y la memoria colectiva forma
parte de un entramado cultural mucho más amplio que las imágenes hoy
difundidas internacionalmente.
De los cementerios a las pantallas
El salto del Día de Muertos
hacia las grandes audiencias internacionales puede rastrearse mediante
acontecimientos concretos. En 2015, el Museo Británico de Londres
organizó un festival de cuatro días dedicado a la celebración mexicana
que convocó a más de 80,000 personas, según su informe institucional.
Ese mismo año, la película Spectre,
protagonizada por Daniel Craig como James Bond, abrió con una
espectacular secuencia ambientada en un desfile de Día de Muertos por
las calles de la Ciudad de México.
La ficción
dirigida por Sam Mendes tuvo consecuencias en el espacio público: en
2016, el gobierno capitalino organizó el primer Gran Desfile de Día de
Muertos, al que asistieron más de 250,000 personas. Pero nada más una
década después, la edición realizada este sábado 31 de octubre reunió a
1.6 millones de asistentes, según cifras oficiales.
En 2017, la película animada Coco, de Disney y Pixar,
amplificó todavía más el alcance internacional de la conmemoración. Su
estreno original llegó a 54 mercados y recaudó alrededor de 814.6
millones de dólares en taquilla mundial, de acuerdo con Box Office Mojo.
A
ello se suma la Fórmula 1, que regresó a México en 2015 y encontró en
las celebraciones de finales de octubre un distintivo cultural. La
máxima categoría del automovilismo mundial ha incorporado expresamente
el Día de Muertos a la identidad promocional del Gran Premio capitalino,
que en 2026 anticipó 405,000 asistencias durante el fin de semana.
La economía de una tradición
La
visibilidad internacional de nuestra celebración de muertos tiene un
correlato económico, aunque no toda la actividad comercial puede
atribuirse directamente a ella.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur)
estima que entre el 25 de octubre y el 2 de noviembre de 2026 el Día de
Muertos generará una derrama nacional de 53,000 millones de pesos,
frente a los 49,500 millones estimados en 2025 y 45,318 millones en
2024. Se trata de un crecimiento nominal acumulado de 16.9% en dos años.
La
Secretaría de Turismo también identificó un flujo considerable de
visitantes internacionales. Y es que para la temporada de 2024, la
dependencia estimó 274,000 turistas extranjeros hospedados en hoteles
del país, equivalentes al 22.2% del total. Para 2025 proyectó una
participación extranjera de 27% sobre 1.6 millones de turistas
hospedados.
Detrás del movimiento turístico existe,
asimismo, una cadena de producción tradicional. Según información
agrícola federal, en 2024 se registraron 20,659 toneladas de
cempasúchil, además de 3.16 millones de plantas y más de medio millón de
manojos comercializados bajo distintas unidades de medición, con un
valor conjunto de producción superior a 214 millones de pesos.
No obstante en este 2026, en la Ciudad de México la producción
de cempasúchil alcanzó aproximadamente 10 millones de plantas, 53.8% más
que en 2025. Por su parte, la Cámara de Comercio capitalina calcula una
derrama de 12,022 millones de pesos durante las celebraciones.
Las
cifras permiten dimensionar el alcance turístico y comercial de la
temporada, pero no ofrecen una medición del valor económico mundial de
la festividad ni del número de personas que preservan sus prácticas
tradicionales.
Esa distinción resulta esencial:
mientras el mundo incorpora cada vez más símbolos mexicanos a sus
celebraciones, las comunidades que sostienen los rituales reconocidos
por la UNESCO conservan una relación con la muerte que no puede
reducirse a un disfraz, un desfile o un producto turístico.
El
Día de Muertos se ha convertido en una de las expresiones mexicanas de
mayor circulación internacional. El desafío consiste en reconocer que su
proyección global no necesariamente equivale a la transmisión íntegra
de su significado.
La economía de los muertos
Derrama económica estimada en México
2024 - 45,318 millones de pesos
2025 - 49,500 millones de pesos
2026 - 53,000 millones de pesos
Fuente: Concanaco-Servytur
Producción de plantas de cempasúchil
En la Ciudad de México
2024 - 3.2 millones de plantas
2025 - 6.5 millones de plantas
2026 - 10 millones de plantas
Nota cortesía:
Fuente de información:
Imágenes tomadas de la red. Todos los créditos y derechos de autor a sus propietarios. Ricardo
Quiroga (1 de noviembre de 2026). Día de Muertos: una tradición en
expansión que mueve millones. El Economista. México. Recuperado el 2 de
noviembre de 2026 de: https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/dia-muertos-tradicion-expansion-mueve-millones-20261101-841616.html
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